MI MUNDO INSPIRADO

 

Como lo he dicho antes, nunca incursioné en el mundo de las letras.  Sólo sé que tengo un don para escribir todo a lo que a mi inspiración se le ocurra.  Es como si mi mente se convirtiera en una pantalla donde las palabras fluyen y se convierten en mensajes inspiradores; mi mente es el granero, ellas  son las semillas que luego quiero sembrar en la conciencia, el corazón y el espíritu, donde las riego con amor para que éstas fructifiquen y sean alimento para el alma, consuelo al corazón y esperanza al espíritu, que es la esencia de nuestro ser.

Hay cosas que el hombre natural no entiende pero cuando se prende la chispa divina para poder entenderlas adquieren sentido.

He caminado por los intrínsecos caminos de la vida y mi ignorancia me hizo tropezar tantas veces, porque aún las tinieblas nublaban mi forma de ver y pensar.  Cuando la luz de la verdad me hizo libre para comprender quién soy en realidad el poder compartir un abanico de posibilidades para encontrar el propósito de saber ¿quién soy?, ¿por qué estoy aquí? y ¿hacia dónde voy? le dio sentido a mi vida y quise compartir con los más entendidos, aquéllos que buscan su razón de ser y viven deambulando por rutas alternas.

Aún mantengo rasgos que deben ser transformados dentro de mí, lo sé, a veces me digo “¡otra vez lo hiciste!” y me regaño a mi misma.  El Apóstol Pablo lo decía en esta forma “Hago lo que no quiero y lo que quiero hacer no hago”  Sé que el que se inmoló en la cruz, Jesús, pagó el precio de todos mis pecados, también sé que el que empezó la buena obra la perfeccionará hasta el final;  vivir sin esperanza es como perder el norte, vivir con propósito le da dimensión a nuestra vida y encontrar la paz en el mejor lugar donde podemos hallarla es dentro de nosotros mismos.  

Descubrir quiénes somos en realidad, se puede convertir en nuestra peor batalla, es posible que nos tengamos que ver en forma tridimensional:   espíritu, alma y cuerpo  y eso es lo que somos.                                 

El espíritu que es la única forma de hacer contacto con Dios, el alma la sede de las emociones, el intelecto y la voluntad y el cuerpo que nos pone en contacto con todo lo que nos rodea, incluyéndonos a nosotros mismos. 

Es mi oración al Señor este manuscrito, donde recopilo todas mis vivencias rescatándolos de mis recuerdos, tratando de escapar de la cárcel de mi concupiscencia, sublimando mi dolor en poemas y otros escritos que se gestaron en mi imaginación y que ahora comparto contigo. espero que estas palabras tengan el propósito de que a pesar de nuestra fragilidad humana, de los errores cometidos, de las rutas alternas esquivando el mejor camino a seguir, te hagan entender que el  alfarero de nuestra vida cuando la tinaja se rompe, EL con paciencia y amor la rehace de nuevo, para que podamos ser vasos de  honra y así saciar la sed del sediento, para que su camino lo lleve en ruta hacia la eternidad y halle descanso en su alma.